Ing. Carlos Christiansen


El Ingeniero Carlos Christiansen (1935–2024) fue una figura fundamental en el desarrollo de la Ingeniería Electrónica en la Argentina, con una extensa trayectoria docente, científica y tecnológica de más de seis décadas, desarrollada principalmente en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Su labor se destacó tanto por sus contribuciones a la formación de profesionales e investigadores como por su papel decisivo en la creación y consolidación de grupos de investigación que contribuyeron a la incorporación de la Ingeniería Electrónica al sistema científico nacional.

Inició su carrera docente en la UNLP en 1958 como Ayudante Alumno y, a lo largo de una trayectoria ininterrumpida, alcanzó el cargo de Profesor Titular Ordinario con dedicación exclusiva en 1982. En 2001 fue designado Profesor Extraordinario en la categoría de Emérito. Su actividad docente se caracterizó por una destacada capacidad pedagógica, sustentada en la claridad conceptual, la sencillez de sus explicaciones y su permanente actualización frente a los avances tecnológicos.
El Ing. Christiansen tuvo un papel central en la transformación de la antigua carrera de Ingeniería en Telecomunicaciones en la actual Ingeniería Electrónica, promoviendo la incorporación de dispositivos de estado sólido y de áreas fundamentales como Teoría de Control, Electrónica de Potencia y Sistemas Conmutados.

Uno de sus principales legados fue la creación y conducción del Laboratorio de Electrónica que, con el tiempo, se transformó en el Instituto de Investigaciones en Electrónica, Control y Procesamiento de Señales (LEICI), que hoy lleva su nombre. Los orígenes del Instituto, perteneciente a la Facultad de Ingeniería de la UNLP y actualmente de doble dependencia UNLP-CONICET, se remontan a los primeros años de la década de 1960, cuando Christiansen asumió la responsabilidad de mantener el equipamiento electrónico utilizado en distintas instituciones científicas de la Universidad. A partir de esa tarea, impulsó el desarrollo de circuitos y equipos electrónicos propios, inicialmente orientados a reemplazar componentes obsoletos y recuperar instrumentos de investigación. Esta experiencia constituyó el punto de partida para una actividad sistemática de desarrollo tecnológico e investigación.

A partir de 1970, su labor como docente e investigador se articuló con la formación de colaboradores y la consolidación de grupos de trabajo en electrónica y control automático. Hacia fines de esa década, comenzó un proceso sostenido de incorporación de becarios y de formación de recursos humanos con dedicación exclusiva a la docencia, la investigación y el desarrollo tecnológico. Bajo su dirección, el LEICI se consolidó como un ámbito de referencia, con capacidad para obtener financiamiento competitivo, desarrollar líneas de investigación y formar investigadores. Este proceso contribuyó, asimismo, a la creación de estudios de posgrado en Ingeniería en el ámbito del Departamento de Electrotecnia, cuya evolución permitió alcanzar la primera graduación doctoral en Ingeniería en 1994.

La influencia de Christiansen trascendió ampliamente su institución de origen. A través de la formación de discípulos que posteriormente desarrollaron sus propias líneas de investigación y formaron nuevos grupos de trabajo, contribuyó a la expansión de la Ingeniería Electrónica como disciplina científica en el país. Su legado se manifiesta en la continuidad de esas líneas de trabajo, en la consolidación de centros de investigación y en la formación de sucesivas generaciones de docentes e investigadores.

Su trayectoria internacional incluyó dos períodos de actividad en el Centre Européen pour la Recherche Nucléaire (CERN), en Ginebra, Suiza: entre 1977 y 1979, como Attaché Scientifique, y a partir de 1986, como Científico Asociado. En ambas oportunidades participó en tareas de desarrollo tecnológico de avanzada. Posteriormente, entre 1991 y 1993, se desempeñó como científico visitante en el Superconducting Super Collider (SSC), en Dallas, Estados Unidos, donde tuvo a su cargo el desarrollo de sistemas de regulación de corriente para los imanes superconductores del acelerador y del inyector de alta energía.

Asimismo, tuvo una destacada participación en la gestión universitaria y en la promoción y evaluación de la actividad científica y tecnológica. Desde el retorno de la democracia en 1983, integró numerosas comisiones asesoras y evaluadoras de organismos como la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC-PBA), el CONICET, la Secretaría de Ciencia y Técnica, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, el Consejo Superior de la UNLP y el Consejo Académico de la Facultad de Ingeniería. Desde esos espacios promovió especialmente la inserción de la Ingeniería, y de la Ingeniería Electrónica en particular, en el sistema científico nacional.

En reconocimiento a su trayectoria, fue Miembro Titular de la Academia de la Ingeniería de la Provincia de Buenos Aires desde 1991 y Miembro Emérito desde 2017 hasta su fallecimiento, ocurrido el 12 de diciembre de 2024.

La figura del Ing. Carlos Christiansen representa un ejemplo de articulación entre docencia, investigación, desarrollo tecnológico y formación de recursos humanos. Su contribución no se limitó a la creación de una institución ni a una destacada carrera profesional: sentó las bases para el desarrollo de una comunidad científica que continúa expandiéndose y formando nuevas generaciones de investigadores. Su legado perdura en el LEICI, en la Universidad Nacional de La Plata y en el conjunto del sistema científico y tecnológico argentino.